Julita Menéndez, Francisca Lyon y Mariana Zúñiga, miembros del primer directorio de la Fundación Los Aromos de Santiago, cuentan que la institución comenzó a funcionar en Colón 3296. En ese domicilio les prestaban una pieza para el desarrollo de las actividades de la Fundación. Más adelante, para tener un lugar propio donde trabajar, se arrendó una casa en calle Llewelyn Jones al llegar a Eliodoro Yánez. La Fundación organizaba charlas de actualidad, cursos de orientación familiar para padres y una serie de clases y talleres en un club de niñas.
Nuestras fundadoras recuerdan como un hito de la historia de la Fundación la convocatoria a un concurso de pesebres. Una amiga había visto en España un concurso de pesebres vivos, por lo que llegando a Chile las animó a replicar la idea. Ellas adaptaron el concepto y decidieron organizar un concurso de pesebres en las casas. Cada familia participante armaba su representación del Nacimiento de Jesús y luego Mariana o Francisca se dirigía a esa casa a sacarle fotos. Lo que parecía que iba a ser un concurso familiar, comenzó a tomar vuelo. El Parque Arauco quiso concursar con su propio pesebre y se ofreció a promocionarlo: comenzaron a aparecer afiches en las calles y anuncios en el diario. Finalmente, las fotos de los pesebres fueron expuestas en Casas de Lo Matta en una gran carpa.